viernes, septiembre 24, 2010

LA VERDAD ESTA SECUESTRADA

La verdad está secuestrada

Afirma Fidel durante un encuentro con los integrantes del Crucero por la Paz que llegó ayer a puerto cubano proveniente de Japón

Leticia Martínez Hernández

Estremeció a todo el público. También a Fidel. Eran las palabras de Junko Watanabe, quien apenas sumaba dos años de vida el trágico 6 de agosto de 1945. Entonces jugaba con su hermano en el patio de la casa, cuando los gritos de su madre la sacaron del ensimismamiento del juego para advertirle de que algo horrible estaba sucediendo. Dice Junko que no recuerda nada de aquel día lúgubre, pero haber reconstruido cada segundo del hecho le desgarra tanto como las quemaduras que cegaron la vida de miles de japoneses allá en Hiroshima, la ciudad que le destruyeron a Junko cuando apenas empezaba a dar sus primeros pasos.


El Comandante en Jefe conversa con Junko Watanabe, sobreviviente del bombardeo de Hiroshima, en 1945.

Esta mujer, sabia y triste, viaja junto a más de 600 japoneses en el Crucero por la Paz (Peace Boat) que convoca a "aprender de las guerras pasadas para construir un futuro de paz". Esa consigna tiene a mi juicio un valor especial, diría Fidel unos minutos antes de escuchar consternado el testimonio de Junko. "Me atrevería a decir sin temor a equivocarme que nunca en la historia de la humanidad hubo un momento tan peligroso como este. No se trata de una excursión, se trata de una lucha real, seria. Espero que en estos intercambios nos ilustremos acerca de lo que se piensa, qué fórmulas pueden ser posibles, sobre soluciones realistas, no solo una simple expresión de deseo. El encuentro para mí tiene una gran importancia precisamente por la experiencia que ustedes han acumulado sobre este tema", les dijo Fidel justo este 21 de septiembre, Día Mundial de la Paz.

De esa experiencia habló Junko en el encuentro de Fidel con los integrantes del Peace Boat, el crucero que desde el año noventa llega a puertos cubanos. Contó una historia desgarradora, que a ratos, le hacía temblar la voz, llorar. Dijo Junko que esa mañana de agosto hacía un tiempo lindo en Hiroshima, pero "una lluvia negra y pegajosa comenzó a caernos encima". Sus padres le contaron que empezó después a sufrir unas diarreas que amenazaban con apagarle la luz de sus dos años de vida. "Podía comer, pero no digería los alimentos. Mis padres pensaron que moriría".

Quizás fueron los recuerdos de esta hibakusha (sobreviviente) la razón por la que luego el Comandante recordaría su visita a Hiroshima: "Yo estuve en el Museo. Todo me lo explicaron allí, lo que resistió, lo que no. Una de las imágenes más tremendas era la de los niños que no habían nacido todavía, la de las madres gestantes que le faltaban algunos meses... El hecho real es que hoy la humanidad está amenazada de cosas tan horribles como las que ustedes han contado, incluso más horribles todavía".

Por ello Fidel confiere tanta atención al encuentro. "Cuando recibí la invitación me alegró poder intercambiar con ustedes por la importancia del momento que estamos viviendo, que no es un momento cualquiera, pero además por un sentimiento de gratitud, ya que conozco la solidaridad de ustedes, las dificultades, las luchas contra los bloqueos durante estos años, la identidad del barco, los puertos donde podían ir y donde no podían ir, si les suministraban combustible o no". Recuerda entonces aquel día de agosto cuando escuchó la noticia del ataque. "Yo era estudiante. Era verano por allá por Santiago de Cuba... Nadie tenía ni la menor idea de la existencia de un arma de esa naturaleza".

Y le narró luego Junko que había encontrado muchos documentos de sobrevivientes con más edad, que le habían revivido un pasado de terror a través de sus historias. Recordó Junko las imágenes de un documental de periodistas japoneses donde "las escenas son brutales, la ciudad va desapareciendo, volviéndose negra, donde la gente sin conciencia camina por las calles, llenas de cuerpos deshechos".

Entonces el Comandante, con la sensibilidad de siempre, le pide excusas por las preguntas que desea hacerle. Le habla de que el encuentro se transmitirá por la televisión nacional, si ella no tiene ninguna objeción, "tenemos mucho interés en que la opinión pública conozca todo esto, no solo transmitirlo aquí, sino en otros países. Es de suma importancia lo que allí ocurrió, independientemente de lo que se haya publicado". Fidel quiere saber cuánto tiempo tardó en llegar el polvo producido por la bomba hasta las personas. Junko aprieta su memoria. Le responde que cerca de 30 minutos. "¿Tus padres estaban bajo techo? ¿La madre resultó quemada?", le inquiere. Junko explica que su familia estaba a 18 kilómetros de donde estalló la bomba, que lo que recibieron fue una ola de polvo, que su madre y otro hermano pequeño estaban fuera de la casa, que su padre estaba en un edificio en la ciudad desde donde vio el avión que enlutaría a Hiroshima.

Luego de las preguntas, Fidel les comenta a los tripulantes del Peace Boat, que llega por décimo cuarta ocasión a Cuba, de la reciente visita de Alan Robock, prestigioso investigador de la Universidad de New Jersey, quien ofreció una conferencia sobre la teoría del invierno nuclear basada en el peligro que significaría una guerra nuclear regional. "Parte del hecho actual, muy diferente al momento aquel en que se lanza la primera guerra nuclear. Toma en cuenta la situación de este momento en que existen 25 000 armas nucleares. Dice que bastarían 100 explosiones nucleares y se produciría lo que él califica de invierno nuclear. Por ejemplo, una guerra entre la India y Paquistán con el número de armas que tienen cada una de ellas, sería suficiente para poner fin a la vida en el planeta".

Les propone el Comandante facilitarles una copia de la conferencia porque tiene datos de gran valor. Les recuerda el hecho de que "el poder de las armas existentes equivale a 450 000 veces la potencia de cualquiera de las dos bombas que lanzaron en Japón". Entonces se le ocurre que Robock, "hombre generoso, espléndido", pudiera darles a los miembros de la organización nipona una conferencia sobre tamaño peligro. Y les explica que a causa de las explosiones nucleares se producirían nubes de polvo que se extenderían por el mundo en menos de tres semanas, que la temperatura bajaría a puntos de congelación, lo cual implicaría que desaparezca toda la producción de alimento.

Fidel comenta después sobre el desconocimiento en todo el mundo acerca del tema a pesar de tantas investigaciones prestigiosas; sobre el término "estado de negación", del cual le habló Robock, referido al hecho de que cuando existen cosas horribles las personas rechazan la idea de pensarlas. A esa explicación, dijo Fidel, se le pudieran sumar otras relacionadas con los medios de información. Las cosas que pasan en el mundo, a pesar de todos los medios que existen, se informan pero no se explican. "La verdad está secuestrada, no se conoce. Desde luego, si las masas no saben leer ni escribir, no puede siquiera intentarse". Habló del caso de Cuba, de su Revolución, que "no se ha defendido con la fuerza, se ha defendido con los conocimientos, con la conciencia", a pesar de 50 años de bloqueo.

Más adelante, con la misma insistencia, Fidel pregunta qué se ha dicho sobre el medio ambiente, sobre el cambio climático. "No hay que esperar a una guerra nuclear para que la vida desaparezca en el planeta". Recuerda que el desarrollo de los países se basa en fuentes no renovables como el petróleo. ¡Cien millones de barriles se extraen a diario! "El hombre está gastando el petróleo que la naturaleza acumuló en 400 millones de años... tiene gastado en 130 años la mitad de ese combustible". Y habló de otro problema que las naciones también tienen que abordar: "la población no puede crecer ilimitadamente. Se está calculando una población para el año 2050 de alrededor de nueve mil a diez mil millones de habitantes". Opinó Fidel que los humanos tienen que disfrutar de la vida, y "no lo que está ocurriendo, están muriendo alrededor de ocho o diez millones de niños por año como consecuencia del hambre, de la falta de medicamentos".

Entonces conoció el Comandante en Jefe sobre el médico cubano invitado al Peace Boat. Se trata del joven Iván Toledo Rosa, quien estuvo en Haití salvando vidas. También supo del bailarín José Ramón Mendiola Osorio, especie de embajador cultural cubano en el crucero nipón. A ambos Fidel agradeció, luego de comentar sobre la vocación internacionalista de nuestros galenos que en tantos países del mundo tienden su mano solidaria. "Es una prueba de la conciencia. Lo que hicieron nuestros compañeros en Haití es un producto de la conciencia, la conciencia que hizo posible la Revolución... a pesar de las críticas que nos hagan y los errores que hayamos podido cometer porque ninguna obra humana es perfecta".

Recordó luego Fidel que este es un momento importante porque Naciones Unidas está discutiendo sus metas: "Las Naciones Unidas es lo único que se supone que tenemos, porque en ocasiones parece que no existe, ya que se discuten los problemas del desarrollo, las metas en educación, las metas en salud, y cada vez que hay una crisis se produce un retroceso". Habló sobre el poder adquisitivo de los norteamericanos que ha disminuido en un 43,6%, sobre las consecuencias del desempleo, sobre el 80% de los ingenieros de Estados Unidos dedicados a la producción militar.

"Es una gran democracia, de tal modo que tienen 12 000 lobistas en el Congreso, que cuesta 3 500 millones de dólares al año. Resultado: todas las grandes trasnacionales tienen controlado el Congreso de Estados Unidos que es quien tiene que ratificar los acuerdos, si hay un acuerdo de desarme o un acuerdo de reducción de armas nucleares tiene que aprobarlo el Congreso. Ya no se sabe cuál es el papel de un presidente en Estados Unidos. No puede hacer nada, y ese es el hombre que tiene un maletín nuclear."

De aquellos tristes días de agosto de 1945 concluyó Fidel que "no era necesario usar esa bomba. Ya las fuerzas imperiales de Japón estaban derrotadas, para ganar esa guerra no había que lanzar las bombas. Fue un acto cruel, un experimento", dijo el Comandante.

Y ante la posibilidad de otra tragedia trae a colación la discordia sobre Irán: "Si atacan a Irán para destruir los reactores la guerra se vuelve nuclear". De ahí que insista nuevamente en la necesidad de prestar mayor atención al tema, de cooperar, de ser consciente de los peligros. Fue entonces cuando muchos comprendieron el mensaje de Fidel cuando minutos antes preguntó a Nao Inoue, quien viene al frente del Crucero: "¿Se puede saber la velocidad del Peace Boat?" A lo que responde sonriendo Nao: "Más o menos como una bicicleta rápida". Y Fidel, ni corto ni perezoso, lanza: "Pienso que en estos tiempos el Peace Boat debe marchar más rápido".

El Crucero por la Paz zarpó por vez primera en el año 1983. Desde entonces, la organización no gubernamental nipona ha dado 70 viajes por el mundo llevando su mensaje de paz. Según expresó Nao Inoue, su director, más de 40 000 japoneses han intervenido en estos recorridos bajo el lema "Aprende de las guerras pasadas para construir un futuro mejor". Durante el encuentro con el Comandante en Jefe, Nao Inoue dijo que los pacifistas japoneses estaban contra el bloqueo que Estados Unidos mantiene contra Cuba, y que abogaban también por la excarcelación de nuestros Cinco Héroes. "Queremos tender un puente entre Japón y Cuba, entre los países latinoamericanos y asiáticos", comentó. Y en ese empeño se harán nuevamente a la mar para visitar Nicaragua.

jueves, septiembre 23, 2010

ALGO PARA PENSAR

Creo que el fin último de la vida, es la vida plena y, éste para que sea alcanzado,no puede estar divorciado del sentido ético del ser.
El individuo se compromete en un contrato y el cumplir su parte es su deber,pero no puede renunciar jamás a su derecho al cambio a las estipulaciones del contrato si éste con el tiempo demuestra que le es contario a sus intereses fundamentales.En un mundo cambiante todo cambia aun el hombre mismo, y por ende sus aspiraciones tambien sufren transformacioes que le obligan a buscar lo que le es conveniente.pues lo útil es lo necesario y lo necesario lo útil.
El deber ademas debe ser ético,Es mi deber ser bueno,,porque es bueno serlo.
Asi, lo que una vez fué mi deber, ya no lo es,porque lo que me obligaba al cumplimiuento del deber, ha perdido la razon de ser y, el órgano llamado a cambiar las cosas no quiere hacerlo o si lo hace lo hace a su manera, mientras el individuo o ente social, solo espera fuera del recinto sagrado que otros sean los que rigen su destino como indivíduos y como pueblo.
Hay ciertos momentos que se está entre la espada y la pared.Se es conveniente echar hacia atrás pero no se puede, y se puede echar hacia adente, pero no conviene.
Cuando una sociedad culquiera, está en un asituacíón de confución y bajo asedio del enemigo, no se puede dar el lujo de la equivocación ni de improvisaciones.Pero para ello ha de buscar el consurso de todos los sus miembros.
No se puede olvidar que un contrato es de por lo menos dos entes y, enntre los dos se han de buscar los cambios conducetes al mutuo beneficio.Si es mi deber hacer mis obligaciones, tambien debe ser garantizado que esa obligación me de provecho y bienestar.Tengo que estar satisfecho con el cumplimiento de mi deber, por que me es útil cumplirlo.

Rev Leonides Penton Amador

23 DE SEPTIEMBRE DE 1876

Por Hector Garcia Soto.
HOY SE CUMPLE UN ANIVERSARIO MAS DE UNA DE LAS ACCIONES MAS GLORIOSAS EN LA GUERRA
DE LOS DIEZ AñOS, EL ASALTO Y TOMA DE LA CIUDAD DE LAS TUNAS POR EL MAYOR GENERAL
VICENTE GARCIA, EN CUYA ACCION QUEMO COMPLETAMENTE SU CIUDAD NATAL, EMPEZANDO POR
SU PROPIA CASA. ESTA ERA CONSIDERADA POR LOS ESPAñOLES COMO UNA PLAZA INEXPUGNABLE
Y ESTE ASALTO HA SIDO CONSIDERADO EN LA HISTORIA DE NUESTRA GUERRA DE INDEPENDENCIA
COMO "LA OBRA MAESTRA DEL CALCULO, LA ASTUCIA Y LA INTREPIDEZ PRODIGIOSAMENTE
COMBINADOS". Y ASI CUANDO LA CIUDAD SE CONVIRTIO EN UNA GIGANTESCA ANTORCHA, LE
NACIO DEL CORAZON AQUELLA FAMOSA FRASE DE QUE PREFERIA VER LA CIUDAD "QUEMADA ANTES
QUE ESCLAVA".

miércoles, septiembre 22, 2010

TAN CERCA PERO TAN LEJOS -PRIMERA PARTE

TEMAS no. 62-63 abril-septiembre de 2010

Estimado lector, la revista Temas ya cuenta con una versión de este artículo en formato HTML, además, ponemos a su disposición una versión en formato PDF.

Reconfiguración de las relaciones de los Estados Unidos y Cuba



Jorge I. Domínguez
Profesor. Universidad de Harvard.

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Reconfiguración de las relaciones de los Estados Unidos y Cuba
Jorge I. Domínguez
Profesor. Universidad de Harvard.

En cierto sentido, Cuba y los Estados Unidos ya son vecinos ejemplares. El siguiente listado no pertenece a la ciencia (social) ficción:

• Relaciones directas de índole profesional y de cooperación entre militares en la frontera terrestre.
• Relaciones directas de índole profesional y de cooperación entre servicios de guardacostas en el mar.
• Comercio agrícola en gran escala, ajustado al mercado, y de beneficio recíproco.
• Acuerdo sobre relaciones bilaterales eficaces en materia de migración entre iguales soberanos.
• Valoración recíproca de la música, el arte y la cultura del otro pueblo.
• Relaciones profesionales eficaces de muy larga data en materia de seguimiento de huracanes.
• Grandes misiones diplomáticas en las respectivas capitales.

Se trata de una lista exacta, aunque la mayoría de las obras sobre las relaciones mutuas no comiencen de este modo, sino destacando la inflexible hostilidad entre ambos gobiernos.
Cuando a fines del decenio de los 80 redacté un capítulo para la obra U.S.-Cuban Relations in the 1990s,1 ese listado no habría podido escribirse. En aquellos momentos aún no se habían desarrollado relaciones bilaterales directas de índole profesional y de cooperación entre militares y servicios de guardacostas en el Estrecho de la Florida ni alrededor de la base estadounidense cercana a Guantánamo (en lo adelante GTMO).2 La exportación a Cuba de productos agrícolas norteamericanos y su pago en efectivo era algo inconcebible. Un acuerdo bilateral en materia de migración firmado en 1984, suspendido y puesto nuevamente en vigor en 1987, cambiaría muchísimo en 1995. No era difícil imaginar que algún día habría mejores relaciones culturales bilaterales, aunque todavía ello no hubiera ocurrido. La larga historia de colaboraciones entre los servicios meteorológicos de Miami y La Habana insinuaban un promisorio incremento de la cooperación en temas científicos y ambientales, pero esas perspectivas más abarcadoras todavía no se habían hecho realidad. Solo existían representaciones diplomáticas en las capitales de cada país. Por otra parte, a finales de los 80 y principios de los 90 tuvo lugar un importante viraje en la historia de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, así como en las de estos países y el resto del mundo. Luego del desplome de la Unión Soviética y el final de la Guerra fría en Europa, el sistema internacional cambió de manera espectacular y reconfiguró aquel escenario mucho más de lo que los autores de U.S.-Cuban Relations in the 1990s habían imaginado.
No obstante, la cooperación bilateral no fue resultado de una revaloración estratégica de las relaciones mutuas, sino más bien una respuesta a un problema particular. Los dos gobiernos socavaron nuevos proyectos estratégicos de gran importancia, aunque también acomodaron espacios para la cooperación. La retórica de las relaciones oficiales se mantuvo belicosa incluso mientras se llegaba a acuerdos concretos.3 ¿Por qué entonces se produjo un fracaso estratégico a pesar de los numerosos éxitos tácticos alcanzados entre los dos gobiernos? ¿Por qué desaprovecharon las posibilidades brindadas por el nuevo contexto internacional para establecer otro tipo de acuerdos bilaterales encaminados a fomentar la cooperación en asuntos prácticos? ¿Cuál es la razón de que las relaciones entre ambos países cambiaran tan poco durante las administraciones de William Clinton y de George W. Bush? ¿Desaprovecharán también Barack Obama y Raúl Castro la oportunidad que se les presenta de efectuar un cambio estratégico en las relaciones?

La ventana estratégica internacional se abre de par en par

El derrumbe de la Unión Soviética, en 1991, tuvo una repercusión de gran importancia en el sistema internacional y en la propia Cuba. Tal como Gregory Treverton reseñara con gran habilidad,4 a inicios de los 90 una de esas consecuencias fue la solución de la agenda de seguridad estadounidense respecto de Cuba, a saber:

• armas nucleares ofensivas de la Unión Soviética en Cuba,
• Cuba como una fortaleza del poderío militar soviético y cubano,
• despliegues militares de Cuba en África,
• despliegues militares de Cuba en América Latina.

La desaparición de la URSS eliminó las preocupaciones de los Estados Unidos por la presencia soviética en Cuba. Un resultado parcial de este cambio fue que La Habana repatriara sus efectivos. Ello disipó las inquietudes de Washington por el resto del programa de seguridad presentado por Treverton.5
Este dio menos preeminencia a la quinta preocupación estadounidense en materia de seguridad: las controversias entre los dos países respecto de los procesos y regímenes revolucionarios en América Central, a pesar de que a otros observadores norteamericanos les preocupara más esta cuestión. En lugar de ello, este autor observaba la relativa cautela que había caracterizado las posiciones de Cuba y de la URSS en Centroamérica a fines de los 80. Apuntó que «mucho dependerá del proceso de paz y de cómo les van las cosas tanto a los regímenes como a la oposición en Nicaragua y El Salvador».6 En el mismo libro, Juan Valdés Paz observaba las dos características de la política cubana hacia dicha región en esos años: «por una parte, brindar el mayor apoyo posible a los movimientos populares contra las políticas contrarrevolucionarias de los Estados Unidos y, por otra, apoyar una solución política negociada al conflicto».7
La derrota del Frente Sandinista de Liberación Nacional en las elecciones celebradas en Nicaragua en 1990, así como los acuerdos de paz suscritos en El Salvador en 1992, y en Guatemala en 1996, pusieron fin a las guerras en América Central. Los Estados Unidos y Cuba desempeñaron papeles constructivos en la organización de esos acuerdos y en su respaldo.
La agenda de seguridad estadounidense referida a Cuba desapareció —un acicate propiciatorio para el mejoramiento de las relaciones. Ambos gobiernos habían dado pruebas de visión y competencia al trabajar juntos con miras a terminar las guerras en África meridional y en América Central. Entonces, si dieron muestras de creatividad, honradez y capacidad para trabajar unidos en lo tocante a terceros países, ¿por qué no lograron crear una nueva relación estratégica? La respuesta ha de buscarse en decisiones discretas, que en aquellos momentos parecieron racionales a las dos partes, aunque el resultado final impidiera llegar a un acuerdo estratégico bilateral. Ambos centraron la atención en las características del régimen político interno existente en Cuba. Respondieron con suspicacia a las iniciativas del otro en materia de política exterior, y solo las bilaterales más limitadas salieron con vida de semejante examen. Desde principios de los 90, únicamente en dos ocasiones estos gobiernos han tratado de reconfigurar las relaciones bilaterales de manera abarcadora —los Estados Unidos en 1995 y Cuba a fines de 2001 y principios de 2002—, pero en esos momentos «el otro» no estaba listo para responder. Casi todo el tiempo los Estados Unidos y Cuba siguieron aferrados a sus respectivas estructuras normativas, limitadas exclusivamente a «sanciones» o «resistencia».

Bush I: ninguna ventana estratégica

El gobierno de George H. W. Bush se abstuvo de aprovechar las experiencias positivas adquiridas durante las negociaciones con Cuba sobre África meridional (1989) y El Salvador (1992), en espera del desplome del régimen político cubano a raíz del derrumbe de los regímenes comunistas europeos.8 Entonces, la decisión parecía sensata, aunque luego resultara errónea. El gobierno cubano había negociado respecto de África y Centroamérica, pero no negociaría su régimen político.
Durante las elecciones presidenciales de 1992, el candidato demócrata, William Clinton, aventajó a Bush ante la derecha política. En aras de ganar la Florida, respaldó un proyecto de ley patrocinado fundamentalmente por el representante Robert Torricelli, que tenía como principal defensora a la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA). Bush se había opuesto a tal proyecto; pero en medio de la campaña presidencial para su reelección, dio contramarcha y también lo respaldó. Con el apoyo de ambos partidos, se promulgó en 1992 como Ley para la democracia en Cuba (CDA). La conducta racional de ambos candidatos tuvo consecuencias que ninguno de los dos apoyaría como estadista.9

Clinton: la ventana estratégica bilateral se abre para luego cerrarse

Enardecido por las nuevas sanciones, el gobierno cubano se opuso furiosamente a las otras disposiciones de la CDA, conocidas como Carril II, las cuales se aplicaron de forma gradual entre 1993 y 1995. La Ley contemplaba autorizar la exportación a la Isla de productos agrícolas y farmacéuticos, la donación de alimentos y medicinas a organizaciones no gubernamentales (ONG) cubanas, comunicaciones telefónicas eficientes entre ambos países, la promoción de intercambios académicos y deportivos, la agilización de los viajes de ciudadanos cubanoamericanos a Cuba, la apertura de oficinas de prensa en ambos países y la viabilización de remesas monetarias.
Cuba optó por no considerar estas medidas como bases sólidas para el establecimiento de nuevas relaciones bilaterales y, en lugar de ello, se preocupó ante sus posibilidades de desestabilizar el régimen político interno. Consideró las nuevas oportunidades de forma cautelosa y casuística a pesar de todo lo que podía beneficiarse el país.10
Cuba y los Estados Unidos llegaron a un acuerdo respecto de las donaciones a las ONG y el mejoramiento de los servicios de telefonía. Los cubanos participaban en intercambios académicos, sobre todo con la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA), con sede en territorio estadounidense. La Academia de Ciencias de Cuba también trabajó con Diálogo Interamericano, con miras a realizar intercambios profesionales para una mayor cooperación en materia de ciencias ambientales y afines. Washington respondió con suspicacia a esas iniciativas cubanas, y en ocasiones desaprobó la participación de norteamericanos en ese tipo de eventos.11
De repente, se abrió una ventana estratégica bilateral. En el verano de 1994, desórdenes ocurridos en el Malecón habanero —primeros disturbios importantes desde principios de los 60— hicieron que el gobierno cubano permitiera la emigración no regulada, a bordo de embarcaciones o balsas, hacia las costas de la Florida. A fines de ese verano, los Estados Unidos y Cuba negociaron un nuevo acuerdo bilateral, que se amplió en mayo de 1995. Este sigue vigente y ha regido la emigración legal de trescientos mil cubanos hacia los Estados Unidos.
Más adelante, para evitar conflictos militares fortuitos y hacer valer las respectivas leyes de migración en el Estrecho de la Florida, ambos gobiernos negociaron acuerdos especiales para la cooperación en materia de seguridad entre Guardafronteras y el servicio de Guardacostas estadounidense, así como entre el Ejército Oriental de Cuba y las autoridades militares de GTMO. Durante la crisis de los balseros muchos cubanos que fueron recogidos por guardacostas estadounidenses permanecieron detenidos temporalmente en GTMO. El gobierno de Clinton se abstuvo de dar publicidad a esos acuerdos militares, tan delicados desde el punto de vista político.12
Los acuerdos fueron posibles porque los dos gobiernos aprovecharon la crisis migratoria de 1994 para trabajar juntos a fin de abrir la ventana estratégica bilateral. Nadie los obligó a responder de forma constructiva a una crisis que podía haber tenido peores resultados; no obstante, moldearon sus normas generales con miras a fomentar la cooperación recíproca.
En los Estados Unidos la situación política era, además, propicia. Los acuerdos de 1994 y 1995 constituyeron un revés para la FNCA y sus aliados, y liberaron por un tiempo a la administración Clinton de ese tipo de complicaciones. En octubre de 1995, con el apoyo de ambos partidos, esta dio al traste con un proyecto de ley patrocinado por el senador Jesse Helms para recrudecer las sanciones contra Cuba. En aquellos momentos, la mayoría del senado norteamericano estaba constituida por republicanos.
El acuerdo de migración, los de seguridad, algunos elementos del vilipendiado Carril II de la CDA, así como una actitud favorable en los Estados Unidos podían haber constituido la piedra angular de una nueva relación estratégica bilateral. A la sazón, Washington inició esfuerzos sostenidos para renovar su enfoque estratégico alejándose de un sistema que solo preveía sanciones; situación que duraría hasta febrero de 1996. La iniciativa fracasó porque su objetivo fundamental era cambiar el régimen político en Cuba —único aspecto que el gobierno cubano no estaba dispuesto a negociar.
El artífice de esta orientación ambiciosa, aunque efímera, fue Richard Nuccio, que en mayo de 1995 fuera nombrado Asesor especial del presidente y del secretario de Estado para asuntos cubanos. Las directrices del Carril II, elaboradas por él, constaban de tres ramas. El Carril II.1 buscaba obtener el apoyo de los cubanoamericanos para «ayudar a la sociedad civil cubana» a lograr cambios, alejándolos de una política limitada exclusivamente a la imposición de sanciones, en la que los líderes de esa comunidad habían enfatizado hasta el momento. El Carril II.2 reorientaba las directrices estadounidenses «para ayudar a la sociedad civil cubana». El Carril II.3 se dirigía a trabajar con los gobiernos de Europa y América Latina con miras a configurar una política común hacia Cuba, cediendo, deliberadamente, a la Comisión Europea las funciones de liderar el diseño de la política cubana.13
El Carril II.3 fue el que obtuvo mejores resultados. A principios de febrero de 1996, el vicepresidente de la Comisión Europea, Miguel Marín, se reunió por separado en La Habana con el presidente Fidel Castro, y con líderes de Concilio Cubano, coalición opositora y de derechos humanos de reciente creación en Cuba. Solicitó que se revisara la legislación que tipificaba determinados discursos políticos y que se autorizara el funcionamiento de pequeñas empresas. También propuso ampliar la cooperación económica y política con la Unión Europea. Contaba con el respaldo y aliento de Nuccio. No se llegó a ningún acuerdo. Regresó a Bruselas con las manos vacías, y el gobierno detuvo a los líderes de Concilio Cubano.
Luego, el 24 de febrero de 1996, la Fuerza aérea cubana derribó dos aeronaves civiles no artilladas. La Organización de Aviación Civil Internacional y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas —con los votos a favor de Rusia y la República Popular China— criticaron el hecho. El gobierno de los Estados Unidos consideró dar una respuesta militar directa a Cuba, pero en lugar de ello promulgó la Ley para la libertad en Cuba y la solidaridad democrática, más conocida como Helms-Burton. El poder ejecutivo también canceló o puso muchas dificultades a los esfuerzos de colaboración de años anteriores. La ventana estratégica bilateral se cerró.
Aun así, ambos gobiernos intentaron reconciliarse. La Casa Blanca no llegó a poner realmente en vigor la Helms-Burton. En virtud de esa ley, el presidente de los Estados Unidos puede diferir la aplicación del Título III que, de ponerse en práctica, autorizaría el inicio de prolongados litigios por concepto de reclamaciones de propiedades en Cuba. A partir de julio de 1996, cada seis meses, sin falta, los presidentes Clinton, George W. Bush y Barack Obama han diferido la ejecución de esas disposiciones. Gracias a las negociaciones emprendidas con la Unión Europea, en la mayoría de los casos los Estados Unidos han evitado aplicar el Título IV de la Ley, que negaría la concesión de visas a los ejecutivos de empresas internacionales que «trafican» con Cuba. Además, el 16 de mayo de 1996, el gobierno estadounidense decidió, de forma unilateral, desactivar catorce mil minas sembradas alrededor de GTMO. Este proceso concluyó a principios de 1999.14 En enero de ese año, Washington volvió a autorizar casi todas las medidas de cooperación que había permitido antes de febrero de 1996, ampliándolas a fin de incluir los viajes culturales a Cuba para visitar museos, obras de arte y demás, así como los vuelos aéreos directos, las remesas y los intercambios académicos.
Cuba también adoptó directrices para la cooperación. El 8 de octubre de 1996, ambos países colaboraron en la captura de 1 700 000 toneladas de cocaína a bordo de la embarcación Limerick. A fines de los 90, Cuba propuso cooperar más en la lucha contra el tráfico de drogas. En julio de 1999, los dos gobiernos convinieron en facilitar la coordinación y autorizar el abordaje conjunto de embarcaciones sospechosas de realizar actividades ilícitas.15 Sin embargo, los funcionarios cubanos reaccionaron en forma airada a la reaparición de la diplomacia del Carril II —ahora denominada «relaciones persona a persona»—, aunque acogieron favorablemente la atenuación de las regulaciones relacionadas con el turismo «cultural» y demás transacciones.
A fines de 1999 y comienzos de 2000, la conmovedora y exaltada batalla por el niño Elián González refleja la manera en que los dirigentes estadounidenses y cubanos «configuran» sus posiciones hacia el otro país. La madre de Elián partió con su hijo y cruzó el Estrecho de la Florida sin que el gobierno cubano autorizara su salida de Cuba ni el estadounidense aprobara su entrada. Ella murió en la travesía y los parientes del niño en Miami lo reclamaron. El padre, que permanecía en Cuba, exigió su devolución, a lo que —como convinieran tanto el presidente Fidel Castro como el presidente William Clinton— tenía derecho según las legislaciones cubana y estadounidense. Los Estados Unidos le devolvieron el niño a su padre residente en Cuba.
Ambos gobiernos podían haber festejado el resultado del incidente de Elián como un adelanto en las relaciones bilaterales, un acuerdo entre los presidentes de los dos países y la observancia del Estado de derecho. Tal como hiciera la crisis de los balseros en 1994, el caso Elián pudo haber desbrozado el camino hacia una mayor cooperación y no hacia una retórica de rayos y centellas. En lugar de ello, creó un fortísimo conflicto preñado de exaltación. La ventana estratégica continuó cerrada.

Bush II: Cuba vuelve a abrir la ventana estratégica; ambos gobiernos la cierran

TAN LEJOS PERO TAN CERCA (PARTE #2)

TAN LEJOS PERO TAN CERCA

PARTE NUMERO 2

La Habana abrió la ventana estratégica bilateral el 11 de septiembre de 2001, aunque los sucesos que tuvieron lugar después resultaran inesperados para los dos gobiernos. Los instintos del presidente Fidel Castro no andaban errados: en respuesta a los ataques terroristas ocurridos en Nueva York y Washington, el gobierno de Cuba condenó tales incidentes y trasmitió sus condolencias a los Estados Unidos. También ofreció asistencia médica y abrió el espacio aéreo y los aeropuertos cubanos a aviones estadounidenses o de otros países que necesitaran efectuar aterrizajes de emergencia o desviar su ruta.16 En los meses subsiguientes, Cuba ratificó los doce convenios de Naciones Unidas contra el terrorismo.
En ese mismo otoño, el gobierno cubano se mostró más hábil que el de George W. Bush en las negociaciones sobre las relaciones económicas. En noviembre, el gobierno norteamericano ofreció donaciones a Cuba con motivo de los efectos devastadores del huracán Michelle, e hizo públicas dos declaraciones: una carta respetuosa del Departamento de Estado y una declaración poco diplomática de la Casa Blanca. A sabiendas, Cuba hizo caso omiso de la segunda declaración y solo respondió a la primera empleando un lenguaje igualmente respetuoso —vieja técnica diplomática conocida como el ardid de Trollope—, la misma estratagema utilizada por los Estados Unidos en 1962 durante la Crisis de Octubre en las negociaciones con la Unión Soviética. Planteó que se le autorizara a comprar alimentos y medicinas, con pago en efectivo, al amparo de la Ley de reforma de las sanciones comerciales y la ampliación de las exportaciones, promulgada en 2000, pero aún no puesta en práctica. Esta propuesta sirvió de base al acuerdo. A fines del primer mandato de Bush, en 2004, los Estados Unidos suministraban 44% de las importaciones agrícolas de Cuba.17
El 11 de enero de 2002, Cuba informó que el gobierno de los Estados Unidos le había dado «información amplia y minuciosa de las medidas que se tomarían» para albergar a los prisioneros afganos y del Talibán en GTMO, y «garantizar que la seguridad de nuestro pueblo no corra ningún tipo de peligro». Se comprometió a no impedir esos despliegues y a abstenerse de aumentar sus efectivos alrededor de la base, aunque se habían enviado al lugar más fuerzas estadounidenses. Cuba también prometió «mantenerse en contacto con el personal de la base naval norteamericana a fin de adoptar [...] medidas [...] para evitar posibles accidentes». La declaración cubana hacía hincapié en que haría «todos los esfuerzos posibles para preservar la atmósfera de distensión y respeto mutuo que ha prevalecido en los últimos años», incluida una mayor cooperación médica y sanitaria.18
El 19 de ese mismo mes, el ministro de las Fuerzas Armadas, general de ejército Raúl Castro, tomó nota de esa atmósfera de respeto mutuo y cooperación, evidente durante años entre oficiales en el entorno de la cerca alrededor de GTMO, y declaró: «Esta cooperación mínima evidencia lo que podría hacerse en otras esferas», para luego añadir: «Estamos listos a cooperar tanto como sea posible».19
Cuba ha sido una valiosa participante en los intercambios científicos y académicos, una colaboradora de confianza en la aplicación del Acuerdo de migración y una colega profesional en asuntos de seguridad. Durante los años 90, cooperó en situaciones de intercepción del tráfico de drogas y propuso un marco mayor de cooperación bilateral. En aquella ocasión, el gobierno de los Estados Unidos vaciló. Las palabras del general Castro situaban estas nuevas iniciativas en un contexto estratégico más amplio. Asimismo, en 2002, el gobierno de la Isla hizo una proposición más abarcadora, con miras a firmar acuerdos con los Estados Unidos en materia de migración, terrorismo y tráfico de drogas.
Los funcionarios norteamericanos no tomaron nota pública de los ofrecimientos de Cuba el 11 de septiembre, ni más adelante, respecto del terrorismo. Parecían avergonzados de que los cubanos hubieran sido más hábiles al penetrar el embargo comercial estadounidense, y reconocieron, aunque fue desestimada, la cooperación de Cuba en las fronteras de GTMO o el Estrecho de la Florida. De todos modos, hubo algún movimiento en los Estados Unidos.
En mayo de 2002, el ex presidente James Carter viajó a Cuba. El subsecretario de Estado John Bolton trató de torpedear la visita acusando a Cuba de realizar limitados esfuerzos de investigación y desarrollo en materia de guerra biológica. El secretario de Estado Colin Powell descalificó tal declaración al afirmar que Washington solo tenía pruebas de que Cuba era capaz de realizar investigaciones biotecnológicas de avanzada, y no de que hubiera emprendido un programa de armas biológicas.20
El 20 de mayo de 2002, el presidente Bush pronunció los dos discursos más conciliatorios de su mandato respecto de Cuba. Para entonces ya había pasado por alto, en dos ocasiones, la ejecución del Título III de la Helms-Burton, y solo había aplicado ligeramente el IV. En el otoño de 2001 su gobierno había informado al cubano los planes de enviar a GTMO prisioneros afganos del Talibán. Ambos países habían conveniado los trámites para la exportación a Cuba de productos agrícolas norteamericanos. A menudo, la retórica oficial de los Estados Unidos se mantuvo insultante, aunque las normas de conducta auguraban un marco hipotético similar al viaje de Richard Nixon a China: un presidente norteamericano genuinamente anticastrista tenía más libertad para llegar a un arreglo con el gobierno cubano.
Bush emitió estos dos discursos en Miami y en la Casa Blanca, respectivamente. Con la presencia de numerosos líderes cubanoamericanos, subrayó que el futuro de Cuba estaría en manos de los cubanos, y esa era la razón por la cual proponía brindar asistencia directa a los disidentes y a la sociedad civil en Cuba. Estipuló las medidas que el gobierno de La Habana debía emprender, tales como liberar a los prisioneros políticos, respetar los derechos humanos y las protestas legales, permitir la existencia de partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil independientes, abrir el paso a la celebración de elecciones con la presencia de observadores internacionales, y emprender reformas económicas adicionales orientadas al mercado. Aseguró que si el gobierno cubano adoptaba esas normas, él cooperaría con el Congreso para «aliviar la prohibición del comercio y los viajes entre ambos países».21 En un párrafo que solo se incluyó en el discurso de la Casa Blanca, afirmó: «Fidel Castro tiene la oportunidad de librarse de este aislamiento paralizante. Si acepta nuestro ofrecimiento, puede ayudar a su pueblo y dar esperanzas a nuestras relaciones».22
El gobierno cubano desestimó el discurso. El presidente Bush había empleado un tono áspero. Los fondos propuestos para la oposición interna indicaban que estaba tratando de cambiar el régimen existente en Cuba —posición no negociable para los cubanos. No obstante, estos pasaron por alto tres elementos presentes en el discurso:

• Declaró a los líderes cubanoamericanos que ellos no serían los protagonistas del futuro de Cuba.
• Manifestó la voluntad de trabajar con un gobierno aun encabezado por el presidente Fidel Castro.
• Prometió, bajo determinadas condiciones, acelerar el levantamiento de las sanciones antes de lo previsto en el cronograma detallado en la Helms-Burton.

Cuba pudo haber hecho caso omiso de los elementos ofensivos, al igual que hiciera en el otoño de 2001 sobre las negociaciones agrícolas. Pudo haber aceptado el desafío lanzado por Bush, aprovechando las iniciativas empleadas a principios de año, y pasado por alto la retórica estridente. En cambio, se desperdició la oportunidad.
Los cubanoamericanos comprendieron por qué el discurso de Bush era importante. Rápidamente se alzaron lamentos estentóreos que pusieron fin a esa nueva política. No deseaban subordinarse a los procesos que tuvieran lugar en Cuba. Sabían que la ley Helms-Burton excluye a Fidel y a Raúl Castro de un gobierno de transición, con arreglo a la Sección 205 a) 7), y limita la ayuda a Cuba a una asistencia muy modesta en materia de alimentos, medicina, energía y desmovilización militar, según la Sección 202 b) 2) A). En lugar de ello, el presidente Bush propuso tratar con un gobierno dirigido por Castro, como si este reuniera los requisitos previstos en la Helms-Burton, con la intención de acelerar el levantamiento de las sanciones norteamericanas a Cuba.
Entre mediados de 2002 y marzo de 2003, la ventana estratégica bilateral se cerró con candado. La administración Bush dejó bien claro, en junio de 2002, que no estaba interesada en el temario amplio para las negociaciones bilaterales sugerido por Cuba.23 Cuando los Estados Unidos entraron en guerra con Iraq, en marzo de 2003, La Habana tomó medidas enérgicas con la oposición interna y encarceló a decenas de sus líderes. La Unión Europea impuso un conjunto de sanciones modestas al gobierno cubano a las que este último respondió iracundo.24
En octubre de 2003, el presidente Bush creó la Comisión para la asistencia a una Cuba libre. En mayo de 2004, esta recomendó normas para impedir las relaciones directas entre ambas sociedades y el gobierno las puso en práctica. Se hizo muy difícil para los ciudadanos norteamericanos viajar a Cuba. Los intercambios culturales y académicos eran casi imposibles. A la mayoría de los especialistas cubanos se les negaba la visa de inmediato. Los programas universitarios de estudio en el extranjero se interrumpieron casi por completo.25 Los cubanoamericanos solo podrían visitar a sus familiares cada tres años. El gobierno de los Estados Unidos eliminó el adjetivo «pacífica» al referirse a la política estadounidense encaminada a una «transición democrática» en Cuba. El informe abordaba el futuro de la Isla en términos duros, mezquinos y poco informados.26 En julio de 2006, la Comisión, integrada por otros especialistas, presentó un segundo informe. En él se recomendaban algunas sanciones adicionales, pero se incluían varias afirmaciones sensatas. Por ejemplo, «reafirma[ba] al pueblo cubano que el gobierno norteamericano no apoyará ningún tipo de esfuerzos arbitrarios por desahuciarlos de sus hogares».27
Desde mediados de 2002, ni Cuba ni los Estados Unidos adoptaron iniciativas positivas respecto del otro. De todos modos, se mantuvo la cooperación bilateral indicada al inicio de este ensayo, aguardando el momento de convertirse en piedra angular de un nuevo tipo de relación.

Raúl Castro y George W. Bush: reevaluación de las relaciones

En el período transcurrido desde que el 31 de julio de 2006 el presidente Fidel Castro transfiriera el poder al primer vicepresidente Raúl Castro y a un grupo de altos funcionarios, el mundo evocó hipotéticos modelos de conflicto en las futuras relaciones de los Estados Unidos y Cuba. La Isla movilizó a las fuerzas armadas y puso en estado de alerta a la reserva. En Miami, algunos políticos cubanoamericanos llamaron a los cubanos a alzarse en armas. El gobierno estadounidense desplegó lanchas rápidas del servicio de Guardacostas para impedir la emigración en masa a los Estados Unidos. En realidad no pasó nada, pero esos hechos nos advierten que muchas cosas pueden salir mal.
La secretaria de Estado, Condolezza Rice, tomó cartas en el asunto el 6 de agosto al declarar:

Quiero dejar algo bien claro. La idea de que por alguna razón los Estados Unidos van a invadir Cuba porque hay problemas allí es algo traído por los pelos y sencillamente no es cierto [...] No vamos a hacer nada que agudice un sentido de crisis o un sentido de inestabilidad en Cuba.28

En su primera declaración pública al asumir la máxima dirección del país, publicada el 17 de agosto de 2006, Raúl Castro aseguró a los cubanos que todo marchaba igual y propuso al gobierno de los Estados Unidos negociar para mejorar las relaciones. Repitió las mismas ideas el 2 de diciembre, Día de las Fuerzas Armadas en Cuba, quincuagésimo aniversario del desembarco del yate Granma. Para que no se le malinterpretara, el presidente en funciones apuntó que Cuba se opondría a los esfuerzos de los Estados Unidos por imponerle sus preferencias.29
El secretario de Estado adjunto para asuntos del hemisferio occidental, Thomas Shannon, respondió esa misma semana a la primera declaración del general Castro y, dos semanas después, a la segunda. Para ello desempolvó las palabras del presidente Bush, del 20 de mayo de 2002, como fundamento de la política norteamericana hacia Cuba, haciendo caso omiso de los dos informes de la Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre:

Somos de la opinión de que el futuro de Cuba ha de estar determinado por los cubanos, que en última instancia no es posible imponer una solución política desde el exterior, ni desde los Estados Unidos ni desde ningún otro país.

Reiteró las aspiraciones manifestadas por Bush de que se produjera un cambio interno en Cuba; apuntó que esta no aceptó, pero que «la oferta sigue sobre el tapete». Y añadió: «Lo que estamos viendo [en Cuba] es el traspaso de poderes a instituciones y no a personas», lo que se ajusta a la manera en que los dirigentes cubanos explicaron oficialmente los procesos que estaban teniendo lugar en el país.30 El 13 de diciembre, volvió a exponer que la política de los Estados Unidos apoyaba la transición pacífica a la democracia en Cuba. Usando un lenguaje inusual en funcionarios estadounidenses, observó que el presidente Fidel Castro gozaba de «una legitimidad revolucionaria que databa de finales de los años 50. Tenía carisma, talento político».31

Raúl Castro y Barack Obama

Durante la campaña electoral para la presidencia de los Estados Unidos, Barack Obama habló poco de Cuba. Su país estaba en guerra y la economía se hallaba en medio de una caída en picada. Cuba era menos importante. Sin embargo, prometió tres cosas en relación con la política hacia la Isla. En primer lugar, facilitaría las relaciones entre cubanoamericanos y cubanos, aboliendo las directrices establecidas por el gobierno de Bush que dificultaban sobremanera los viajes a la Isla y el envío de remesas. En segundo, como norma de conducta de alcance mundial, conversaría con cualquier gobierno para solucionar las dificultades, y no excluyó a Cuba de ese propósito. En tercer lugar, no cambiaría mucho la política de los Estados Unidos hacia la Isla. Al finalizar el primer año en la presidencia ya había cumplido la primera promesa, había dado algunos pasos respecto de la segunda y andado alrededor de la tercera.
El 13 de abril de 2009, se eliminaron las restricciones referidas a la regularidad y duración de las visitas de los cubanoamericanos a sus parientes en Cuba, así como la periodicidad y el monto de las remesas enviadas a ellos. Asimismo, fueron liberalizadas las normas sobre los enlaces de telecomunicaciones y el reglamento para el envío de paquetes de regalo.32 Cuatro días después, durante la inauguración de la Cumbre de las Américas, el presidente Obama adoptó un nuevo criterio:

Para avanzar no podemos seguir aprisionados en viejas discrepancias. Estoy muy agradecido de que el presidente [Daniel] Ortega [de Nicaragua] no me haya culpado de cosas que ocurrieron cuando yo tenía tres meses de edad [...] No he venido a debatir el pasado. He venido a ocuparme del futuro.

Respecto de Cuba, añadió:

Estoy dispuesto a que mi gobierno converse con el gobierno cubano sobre una serie de cosas —desde las drogas, la migración y los problemas económicos, hasta los derechos humanos, la libertad de expresión y la reforma democrática.33

El 22 de mayo, los Estados Unidos propusieron reanudar las conversaciones bilaterales en materia de migración, suspendidas por Bush en 2003 y, el 30 de mayo, Cuba aceptó. Ambos gobiernos también convinieron en debatir la reanudación de los servicios directos de correo. La Habana además propuso celebrar conversaciones bilaterales en materia de tráfico de drogas y lucha contra el terrorismo, así como la preparación en caso de desastres y huracanes. Washington no respondió. Las primeras conversaciones en materia de migración tuvieron lugar el 14 de julio de 2009 y las relativas a servicios postales, el 17 de septiembre del propio año.34
En varias ocasiones el presidente Raúl Castro reiteró su disposición a negociar con los Estados Unidos. En vísperas de la Cumbre de las Américas, de la que Cuba fue excluida, abrió nuevos horizontes al afirmar su voluntad de debatir «cualquier tema», incluida la liberación de personas encarceladas en Cuba por realizar acciones contra el gobierno, siempre que, al mismo tiempo, fueran liberados los cinco cubanos encarcelados por el gobierno norteamericano por cargos de espionaje.35 La secretaria de Estado, Hillary Clinton, saludó el ofrecimiento del presidente Castro.36 Algunos días después, el ex presidente Fidel Castro, en calidad de columnista («Reflexiones»), respaldó la iniciativa de Raúl y calificó la disposición de debatir cualquier tema como un ejemplo de «valentía y confianza en los principios de la Revolución». Comparó el ofrecimiento de amnistiar a quienes llamó «agentes de los Estados Unidos» (disidentes), encarcelados en marzo de 2003, a la decisión que él tomara de devolver los invasores capturados luego del fracaso de Bahía de Cochinos, en 1961.37
No obstante, a finales de 2009, ambos gobiernos habían redescubierto la capacidad de frustrar las oportunidades de solucionar los conflictos. En su discurso del 20 de diciembre ante la Asamblea Nacional, el presidente Raúl Castro recalcó que los Estados Unidos mantenían vigentes todos los «instrumentos de su política de agresión contra Cuba [...] no ceja en sus esfuerzos por destruir a la Revolución y provocar un cambio en nuestro régimen social y económico». Afirmó que semanas atrás estos habían apoyado «la subversión» en Cuba. Asimismo, comunicó la detención de un contratista estadounidense acusado de colaborar con los disidentes. También denunció una «campaña coordinada contra Cuba» para dar la impresión de que había aumentado la represión. Reiteró el compromiso de resolver el diferendo con los Estados Unidos, siempre listo a debatir «cualquier tema», pero no si ello entrañaba cambiar el régimen interno de Cuba. Insistió en que estaba respondiendo directamente a los comentarios hechos con anterioridad por la secretaria Clinton.38
En consonancia con la tercera promesa de Barack Obama durante la campaña presidencial, las cosas no habían cambiado mucho en la política norteamericana hacia Cuba. El gobierno seguía empeñado en cambiar el régimen interno de Cuba. El 14 de diciembre de 2009, en un abarcador discurso acerca de la política estadounidense en materia de derechos humanos, la secretaria Clinton afirmó que el gobierno de Cuba «podía, pero no quería, realizar los cambios que los ciudadanos merecen». Se comprometió a «presionar enérgicamente a líderes», como los de Cuba, «para poner fin a la represión, mientras apoyaba a aquellos que dentro de las sociedades están trabajando en aras del cambio».39 En el mes de noviembre, el presidente Obama había enviado una declaración para que se publicara en el blog disidente de Yoani Sánchez.40
Los elementos fundamentales de la política de sanciones económicas contra Cuba tampoco habían cambiado. La ley Helms-Burton seguía siendo la regla, aunque el presidente, al igual que Bush y Clinton, había diferido la aplicación de las sanciones previstas en el Título III.41 Cuba continuó en la lista de países que apoyan actos terroristas, y las nuevas medidas estadounidenses contra el terrorismo anunciadas a principios de 2010 no establecieron diferencias entre la Isla y otros países mucho más sospechosos.
No obstante, al iniciarse la segunda década del nuevo siglo se podía hacer otra lectura de las relaciones. La lista que aparece al inicio de este ensayo seguía teniendo validez y ambos países estaban tomando medidas para fortalecer la cooperación. En forma discreta y sistemática el gobierno de Obama había cambiado los criterios para otorgar visas a académicos, artistas y actores cubanos.42 Y, en una decisión rebosante de simbolismo, en abril de 2009, fiscales federales aumentaron las causas contra Luis Posada Carriles, detenido en los Estados Unidos. El gobierno cubano tomó nota de la decisión.43
Por otra parte, las relaciones entre ambos países adquirieron mayor peso que al final del gobierno de Clinton. En 2001, las exportaciones agrícolas de los Estados Unidos a Cuba se autorizaron por primera vez. En 2008, llegaron a un valor de más de ochocientos millones de dólares, y este país se convirtió en el cuarto socio de importancia en este rubro. Si bien las condiciones financieras más críticas de Cuba en 2009 dieron lugar a una disminución en las importaciones provenientes de numerosos países, de todas formas compró a los Estados Unidos ochenta y cinco millones de dólares más que en 2007 o en años anteriores.44 Ya para 2006, los Estados Unidos suministraban a Cuba 96% del arroz y 70% de la carne de ave.45
La cantidad de personas indocumentadas se mantuvo bastante estable en los años transcurridos desde que, en 1995, se firmara el Acuerdo bilateral en materia de migración, si bien hubo un ligero incremento desde finales de los 90 hasta los 2000.46
En relación con los estupefacientes, ningún gobierno de los países cercanos al sur de los Estados Unidos recibe tantos elogios del Departamento de Estado:

Cuba no es un consumidor ni un productor importante de drogas ilícitas [...] El gobierno de los Estados Unidos no tiene pruebas directas de que en la actualidad haya corrupción relacionada con los estupefacientes entre altos funcionarios del gobierno de Cuba.

La administración Obama tomó nota de algunas operaciones de prohibición de las drogas que fueron coordinadas por las fuerzas de la seguridad cubana y el servicio de Guardacostas de los Estados Unidos.47 De hecho, La Habana también divulgó la cooperación bilateral en materia de prohibición de las drogas.48
Barack Obama y Raúl Castro pudieron solucionar muchas de las diferencias menores, pero no había posibilidades de que se produjera una confluencia de pareceres en lo relativo a las características del régimen interno en Cuba. Seguían en libertad de utilizar un marco de cooperación, como hicieron durante la primera mitad de 2009, o un régimen de conflicto, como ocurrió en la segunda mitad del año.

Posibles situaciones en las relaciones de Cuba y los Estados Unidos

Escenario 0: Las posibilidades de que el Escenario 0 se hiciera realidad fueron evidentes en las horas que siguieron al traspaso de la autoridad ocurrido en Cuba, el 31 de julio de 2006 —movilizaciones militares en los Estados Unidos y Cuba, así como el llamamiento a empuñar las armas hecho por fanáticos en la comunidad cubanoamericana en Miami. Imaginemos una chispa accidental, y estalla la guerra.
Escenario 1. Clinton plus: Las relaciones regresan al nivel alcanzado al final de Clinton. Parte de ese escenario ya se ha hecho realidad. Existe cierto grado de cooperación, tal como se indicó al inicio del ensayo. Ambos gobiernos han reanudado las conversaciones en materia de migración e iniciaron las referidas a los servicios de correo directo. El gobierno norteamericano ha empezado a conceder visas a artistas y académicos cubanos. Los posibles cambios en este escenario incluyen el mejoramiento del intercambio de opiniones respecto de los límites de GTMO, así como la cooperación entre el servicio de Guardacostas estadounidenses y el cuerpo de Guardafronteras. En algún momento, el gobierno de Obama volvería a autorizar las «relaciones persona a persona» que permitían a los ciudadanos norteamericanos viajar a Cuba con fines culturales (museos, monumentos, conciertos de música y exposiciones de arte, pero no turismo de playa), así como intercambios culturales, deportivos y académicos de diferente duración.
El elemento «plus» de este escenario entraña que continuarían las ventas de productos agrícolas y que las medidas para liberalizar las remesas y los viajes de los cubanoamericanos por parte del gobierno de Obama —que han ido más allá de las normas aprobadas durante la presidencia de Clinton— se mantendrían vigentes.
Los sistemas político y económico internos de Cuba cambian poco. No habría una reconsideración estratégica de las relaciones bilaterales. El gobierno de los Estados Unidos mantendría las sanciones a Cuba y esta opondría resistencia.
Escenario 2. Cooperación táctica bilateral: Ambos gobiernos dejan de impedirles a los diplomáticos del otro país realizar las actividades normales en las respectivas capitales y comienzan a emplear una retórica libre de virulencia para manifestar su desacuerdo. Realzan e institucionalizan la cooperación para impedir el tráfico de drogas. Elaboran un método para colaborar en la lucha contra el terrorismo internacional. La Habana, con anterioridad, ha propuesto ese tipo de colaboración, pero Washington considera que las iniciativas cubanas «no se han presentado conjuntamente con las medidas directas o procesables que el gobierno de los Estados Unidos esperaría de la futura cooperación con Cuba»49 —dificultad que puede solucionarse a través de negociaciones diplomáticas activas. Los Estados Unidos eliminan a Cuba de la lista de países que patrocinan actividades terroristas. (En enero de 2010, como parte del recrudecimiento de las medidas antiterroristas, el gobierno de Obama confirmó la inclusión de Cuba en esta lista).50 Ambos gobiernos amplían los intercambios académicos y culturales y otorgan becas para apoyar a los ciudadanos del otro país a estudiar en sus instituciones respectivas. Realizan intercambios en materia de ciencia y medio ambiente permitiendo, en primer lugar, a las ONG tomar la iniciativa y, luego, abordando la cooperación a nivel intergubernamental. Comienzan a trabajar en temas de interés común, como especies migratorias, seguimiento de huracanes, derrames en el Estrecho de la Florida e investigaciones en materia de biodiversidad. Y ahí terminan las cosas.
El escenario 2 se diferencia del 1 porque en el segundo cada gobierno toma iniciativas discretas que la otra parte reciproca.
Escenario 3. Obama toma la iniciativa: La administración Obama asume que, con arreglo a la ley Helms-Burton, el presidente puede autorizar excepciones a casi todos los aspectos de la política de sanciones norteamericanas a Cuba, excepto que los ciudadanos estadounidenses viajen libremente a la Isla.51 El gobierno de los Estados Unidos aceptaría la propuesta hecha por el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez,52 y eliminaría unilateral e incondicionalmente todas las restricciones que impiden la libre circulación de información entre los dos países, facilitando incluso el acceso de Cuba a Internet y a la tecnología de la información. Permitiría el comercio y las donaciones de este tipo de artículos, así como la comercialización de productos médicos. Con ello se haría posible la exportación de algunos artículos cubanos a los Estados Unidos.
La motivación del gobierno norteamericano sería propiciar las condiciones necesarias para el cambio dentro de Cuba. El gobierno cubano reaccionaría con confianza en sí mismo —sin ofenderse o experimentar temor— en espera de beneficiarse del crecimiento económico. El tiempo diría quién tiene la razón.
Escenario 4. Raúl Castro toma la iniciativa: Cuba imita la exitosa estrategia económica seguida en China y Viet Nam, y da paso a la reorientación al mercado. China la apoyaría. Canadá y la Unión Europea la alentarían. Una estrategia de esa índole haría más fácil al gobierno de Obama cambiar sus políticas hacia Cuba, y hacerlo más rápidamente.
Escenario 5. Cambio de régimen: Supongamos que los ciudadanos de Cuba deciden que la competencia multipartidista y la celebración de elecciones competitivas de diferentes partidos, la libre expresión de ideas diferentes y a menudo contrarias, la presencia de organizaciones independientes de la sociedad civil en pos de sus propios objetivos, la liberalización de las reglamentaciones en gran parte de la vida económica y social, la existencia de medios de difusión independientes del Estado, el surgimiento de la economía de mercado y la disminución del derecho del Estado a conformar gran parte de la vida cotidiana, constituyen un marco político adecuado para la Isla. Esto ampliaría las posibilidades de establecer relaciones cualitativamente diferentes con los Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, la mayoría de los países de América Latina y Japón.

Advertencias, especulaciones y conclusiones

No solo a los fanáticos derechistas radicados en los Estados Unidos les interesa la transición a otro régimen político en Cuba. Allí y en gran parte de América Latina existe amplio consenso acerca de la importancia de la política democrática liberal, institucionalizada en la Carta para la democracia interamericana. La Unión Europea también es consciente de constituir una unión de países democráticos. El debate en la sociedad estadounidense, así como entre su gobierno y los de otros países, ha sido sobre la manera de promover en Cuba una política pública, multipartidista, abierta y competitiva, que respete y apoye a una sociedad civil vital e independiente, y no acerca de esos objetivos. Por consiguiente, la calidad de las futuras relaciones de Cuba con los gobiernos de países democráticos —y con cualquier gobierno estadounidense— dependerá de las características del régimen político interno.
No solo a los líderes cubanos de la generación histórica les importa el legado socialista y los logros alcanzados por Cuba. A muchísimos cubanos también les preocupa. De hecho, los elementos claves en cualquier versión futura de Cuba son lo que muchos en Cuba llaman «logros de la Revolución». Las inversiones hechas en materia de salud y educación preparan a los cubanos para competir en el mundo. Las privaciones económicas sufridas por el país desde 1990 también disminuyeron los costos de producción según las normas imperantes en el resto del mundo. La combinación de capital humano barato y de alta calidad con eficaces incentivos de mercado, similares a los establecidos en China y Viet Nam, debe hacer de Cuba un competidor lleno de vitalidad en los mercados mundiales de servicios y productos de calidad, e impulsarán rápidamente la economía hacia la prosperidad.
Hoy Cuba necesita que los Estados Unidos eliminen el régimen de sanciones. Mañana necesitará más. Está pronta a dar muchas respuestas posibles a la eliminación de las sanciones estadounidenses. En relación con el comercio, no tiene barreras proteccionistas arancelarias y no arancelarias que le impidan participar en los mercados internacionales. En cuanto a la protección de la propiedad intelectual de patentes y marcas comerciales cubanas, obtendría pingües ganancias, sobre todo en los mercados de los Estados Unidos por concepto de rones, música y productos de la biotecnología.
Las relaciones de los Estados Unidos con la Isla en materia de migración deben ser más sencillas que con México, República Dominicana, o los países de la América Central, ya que, desde 1978, Cuba ha estado por debajo del nivel de reemplazo demográfico. Es muy probable que la estructura de envejecimiento de la población cubana determine la existencia de una discreta corriente migratoria a largo plazo.
La ventaja fundamental de Cuba es la creatividad de la población. El «capital humano» genera cultura como un valor para el disfrute e ilustración de los ciudadanos, la reafirmación de su identidad y la exportación de una serie de servicios. La dinámica presencia de Cuba en la economía mundial puede compararse a la de Taiwán —otro país pequeño y antiguo productor de azúcar—, que estuvo gobernado durante mucho tiempo por un solo partido guiado por principios leninistas, vivió decenas de años a la orilla de un gigantesco vecino septentrional que le era hostil, y se asoció a la diáspora taiwanesa hasta llegar a convertirse en una de las fuentes motrices de la economía mundial.
En el futuro, el cuerpo diplomático de Cuba puede servir honrosamente al país, tal como ha hecho durante mucho tiempo. Las Fuerzas Armadas pueden prestar servicios en las misiones de Naciones Unidas para el establecimiento y mantenimiento de la paz, aprovechando los amplios conocimientos especializados que adquirieran en África y otras partes del mundo. Los bienes públicos de Cuba —el capital humano integrado a mejores instituciones estatales— pueden salvaguardar y realzar la soberanía de Cuba en el futuro, igual que en el pasado
Actualmente, los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos pueden comenzar a pensar de nuevo y en gran escala o, como han hecho en repetidas ocasiones, desperdiciar otra nueva oportunidad para reconfigurar sus relaciones. Lo bueno de todo esto es que los dos países han evitado la guerra. Lo malo es que ambos han perdido la paz. Los cubanos han padecido lastimosamente por costos directos y de oportunidad. Pero no deben temer el futuro. En muchos sentidos, ya están listos gracias a los esfuerzos realizados por numerosas personas durante mucho tiempo. El futuro puede ser mejor si los ciudadanos y los funcionarios públicos de ambos países se arriesgan y sientan las bases para compartir el éxito.

Traducción: Esther C. Muñiz.

Notas

1. Jorge I. Domínguez, «The Obstacles and Prospects for Improved U.S.-Cuban Relations: A. U.S. Perspective», en Jorge I. Domínguez y Rafael Hernández, eds., U.S.-Cuban Relations in the 1990s, cap. 1, Westview Press, Boulder, 1989.
2. Al igual que Jana K. Lipman (Guantánamo: A Working-Class History between Empire and Revolution, University of California Press, Berkeley, 2009), llamaré Guantánamo a la ciudad cubana y GTMO a la base estadounidense cercana a esa ciudad, tal como hacen muchas personas que trabajan allí.
3. Para una explicación general de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, véase Daniel P. Erikson, The Cuba Wars: Fidel Castro, the United States, and the Next Revolution, Bloomsbury Press, Nueva York, 2008.
4. Gregory F. Treverton, «Cuba in U.S. Security Perspective», en Jorge I. Domínguez y Rafael Hernández, eds., ob. cit. Para las políticas de Cuba, véase Carlos Alzugaray Treto, «Cuban Foreign Policy during the “Special Period”: Interests, Aims, Outcomes», y Soraya Castro Marino, «Cuban-U.S. Relations: A View from Havana, 1989-2002», ambos en H. Michael Erisman y John M. Kirk, eds., Redefining Cuban Foreign Policy, University Press of Florida, Gainesville, 2006.
5. Gregory Treverton, ob. cit.
6. Ibídem, ob. cit., p. 75.
7. Juan Valdés Paz, «Cuba´s Foreign Policy toward Latin America and the Caribbean in the 1980s», en Jorge I. Domínguez y Rafael Hernández, eds., ob. cit., p. 198.
8. El gobierno de Bush también puso en práctica enojosas disposiciones tales como limitar a cien dólares diarios los gastos que podían hacer en Cuba los viajeros norteamericanos autorizados a ir a la Isla, restringir los horarios de partida y llegada de los vuelos fletados entre Miami y La Habana, reducir de quinientos a trescientos dólares la cantidad de dinero que los cubanoamericanos podían enviar a sus parientes en Cuba cada tres meses, etc.
9. La CDA dio fuerza de ley a sanciones comerciales más severas para impedir que las filiales de empresas norteamericanas en terceros países comerciaran con Cuba, lo que la imposibilitó de importar productos agrícolas de aquellas, que equivalían a 18% de todo el comercio cubano en 1991 (Donna Rich Kaplowitz, Anatomy of a Failed Embargo: U.S. Sanctions against Cuba, Lynne Rienner, Boulder, 1998, p. 152). La Ley permitió al gobierno afirmar que la política de los Estados Unidos estaba encaminada a rendir por hambre a los cubanos.
10. Por ejemplo, a mediados de los 90, las remesas de los cubanoamericanos se habían convertido en el motor impulsor de la recuperación económica de la Isla y, junto a las exportaciones de azúcar y el turismo, constituía una de las tres principales fuentes de divisas del país.
11. Conozco personalmente muchos de estos intercambios. A los funcionarios de los Estados Unidos les desagradaba la participación cubana en los Congresos internacionales de LASA. El intercambio de Diálogo Interamericano con la Academia de Ciencias de Cuba fue un proyecto mío. Algunos funcionarios norteamericanos me apoyaron, mientras que, a la larga, otros imposibilitaron la participación continuada de algunos científicos de los Estados Unidos tras la promulgación de la ley Helms-Burton en 1996.
12. Véase Hal Klepak, Cuba’s Military 1990-2005, Palgrave, Nueva York, 2005, capítulo 5.
13. Estos párrafos se basan en Richard A. Nuccio, «Cuba: A U.S. Perspective», ponencia preparada para la Conferencia de la Brookings Institution «Transatlantic Tensions: The Challenge of Difficult Countries», celebrada el 9 y 10 de marzo de 1998, Washington, DC.
14. Departamento de Defensa de los Estados Unidos, DefenseLink News, 16 de mayo de 1996, 11 de diciembre de 1997, 15 de enero de 1998, 20 de enero de 1998 y 29 de julio de 1999, disponibles en www.defenselink.mil/news.
15. Entrevistas, Miami, 4 de febrero de 1998. Véase también Peter Kornbluh, «Cuba, Counternarcotics, and Collaboration: A Security Issue in U.S.-Cuban Relations», Cuba Briefing Paper Series, n. 24, Universidad de Georgetown, Washington, DC, 2000, p. 810.
16. Para el uso hecho por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba de esta medida anterior para explicar la política cubana hacia los Estados Unidos, véase «Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores», Granma, La Habana, 7 de enero de 2010.
17. Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, www.fas.usda.gov/itp/cuba/cuba-faq.html.
18. «Declaración del gobierno de Cuba a la opinión pública nacional e internacional», 11 de enero de 2002. Cortesía de la Sección de Intereses de Cuba, Washington, DC.
19. Raúl Castro Ruz, «Comparecencia televisiva», Noticiero Dominical, La Habana, 20 de enero de 2002.
20. Colin Powell, 2002, disponible en www.state.gov/secretary/rm/2002/10113.htm.
21. La versión del discurso pronunciado en Miami es más corta: «aliviar las sanciones económicas».
22. Para el discurso del Salón oriental, véase www.whitehouse.gov/news/releases/2002/05/print/20020520-1.html; para el de Miami, véase www.whitehouse.gov/news/releases/2002/05/print/20020520-6.html.
23. Véase www.cubaminrex.cu/politicaregional/amenorte3.htm.
24. Para las políticas de la Unión Europea, véase Joaquín Roy, «Cuba and the European Union: Chronicle of a Dead Agreement Foretold», en H. Michael Erisman y John M. Kirk, ob. cit.
25. El programa de Harvard College para que sus estudiantes de pregrado estudien en la Universidad de La Habana ha funcionado con arreglo a la legislación de ambos países y nunca ha sido interrumpido.
26. Véase Comisión para la asistencia a una Cuba libre, «Report to the President», Departamento de Estado de los Estados Unidos, mayo de 2004, pp. 32 y 33, 171 y 172, 193, 223, 227 y 419.
27. Ibídem, julio de 2006, pp. 39-42, 48, 69, 70, 73, 84 y 86.
28. Condoleeza Rice, 6 de agosto de 2006, disponible en www.state.gov/secretary/rm/2006/70014.htm.
29. Raúl Castro, «Ningún enemigo podrá derrotarnos», Granma, La Habana, 18 de agosto de 2006; y «Discurso en el Acto central por el 50 aniversario del desembarco del Granma», Granma, La Habana, 2 de diciembre de 2006.
30. Thomas Shannon, 2006, disponible en www.state.gov/p/wha/rls/rm/2006/71070.htm.
31. Thomas Shannon, 2006, disponible en www.state.gov/p/wha/rls/rm/2006/q4/77864.htm.
32. Véase www.whitehouse.gov/the_press_office/Fact-Sheet-Reaching-out-to-the-Cuban-people.
33. Barack Obama, 17 de abril de 2009, disponible en www.whitehouse.gov/the_press_office/Remarks-by-the-President-at-the-Summit-of-the-Americas.
34. Granma, La Habana, 15 de julio y 18 de septiembre de 2009; Departamento de Estado de los Estados Unidos, «Cuba-U.S. Postal Talks», 18 de septiembre de 2009, disponible en www.state.gov/r/pa/prs/ps/sept/129358.htm; «Cuba Migration Talks», 14 de julio de 2009, disponible en www.state.gov/r/pa/prs/ps/2009/july/126041.htm.
35. Granma, La Habana, 17 de abril de 2009.
36. Véase www.america.gov/st/texttrans-English/2009/April.
37. Granma, La Habana, 22 de abril de 2009.
38. Granma, La Habana, 21 de diciembre de 2009.
39. Hillary R. Clinton, «Remarks on the Human Rights Agenda for the 21st. Century», disponible en www.state.gov/secretary/rm/2009a/12/133544.htm
40. Véase www.desdecuba.com/generationy/?=1179.
41. Por ejemplo, en agosto de 2009 el gobierno impuso una multa al Australia & New Zealand Bank Group, por ayudar a Cuba y a Sudán a financiar compras internacionales. Más adelante, obligó al Credit Suisse a pagar 536 millones de dólares por tramitar pagos a Irán, Cuba y otros países bajo sanciones de los Estados Unidos (Granma, La Habana, 27 de agosto de 2009; véase además www.miamiherald.com/banking/story/1385652.html). En octubre de 2009, el Departamento del Tesoro denegó la licencia solicitada por la Orquesta Filarmónica para que sus donantes asistieran a los conciertos que esperaba realizar en La Habana; sin cuya presencia, la orquesta tuvo que cancelar las funciones. Granma, La Habana, 2 de octubre de 2009.
42. El gobierno de Bush había interrumpido casi todas esas visitas, pero en 2009 los trámites para la obtención de visas habían vuelto a la situación prevaleciente a principios del decenio. Además, la Oficina del Tesoro para el control de recursos en el extranjero había otorgado numerosas licencias específicas para viajes a Cuba organizados por entidades deportivas, culturales o académicas, lo que también se correspondía con las directrices de a principios de la década.
43. Véase Granma, La Habana, 9 de abril de 2009. Cuba responsabiliza a Posada del estallido de un avión civil cubano y de perpetrar otros actos de terrorismo.
44. Oficina Nacional de Estadísticas, Anuario estadístico de Cuba, 2008, Tabla 15.3, ONE, La Habana, 2009. Véase, además, TradeStats Express, disponible en http://tse.export.gov.
45. Véase USDA Foreign Agricultural Service, disponible en www.fas.usda.gov/itp/cuba/cuba-faq.html y TradeStats Express, ed. cit.
46. Departamento de Seguridad Interna de los Estados Unidos, Guardacostas de los Estados Unidos, «Alien Migrant Interdiction», disponible en www.uscg.mil/hq/cg5/cg531/AMIO/FlowStats/FY.asp.
47. Departamento de Estado de los Estados Unidos, Oficina de asuntos internacionales para los estupefacientes y aplicación de la ley, 2009 International Narcotics Control Strategy Report, v. 1: «Drug and Chemical Control. Cuba», 27 de febrero de 2009, disponible en www.state.gov/pinl/rls/nrcrpt/2009/vol1/116521.htm
48. Granma, La Habana, 12 de febrero de 2009.
49. Departamento de Estado de los Estados Unidos, 2009 International Narcotics..., ob. cit.
50. Conferencia de prensa diaria del secretario adjunto del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Philip Crowley, 5 de enero de 2010, disponible en www.state.gov/r/pa/prs/dpb/2010/01/134720.htm.
51. Véase Vicki Huddleston y Carlos Pascual, Learning to Salsa: New Steps in U.S.-Cuban Relations, cap. 2, Brookings Institution Press, Washington, DC, 2010.
52. Véase Bruno Rodríguez, «Discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas», Granma, La Habana, 29 de octubre de 2009.

ANTICOMUNISTAS POR RECULE DE FRENTE*

Desde Venezuela


ANTICOMUNISTAS POR RECULE DE FRENTE

Vuelta a la semilla de un “revolucionario”.

Eligio Damas

A Emiliano, uno recuerda haciendo gala de exquisita facilidad de palabra y sólidos argumentos, en debates dados en distintos espacios, contra nuestros adversarios. Sus teorías y razonamientos, como fuerza física, eran armas que metían el rabo entre las piernas a quienes enfrentaba.
Explicaba brillantemente la diferencia entre socialismo, capitalismo y hasta con el capitalismo de Estado, en aquellos días, ya no siendo jovencitos, cuando cuestionábamos al Estado Soviético y Partido Comunista de la URRSS.
Se sentía tan seguro en aquellos asuntos que, en cada debate o conversación informal en la cual participasen opuestos, asumía con pasión el derecho a la defensa nuestra, como si desconfiase de nosotros para hacerlo. Su prédica se centraba en que el capitalismo, por razones estructurales, su manera de organizar la producción y abusiva distribución de la riqueza, nada tenía que ver con la democracia. El Estado, los derechos, reflejaban aquello, dando por resultado una sociedad dividida en clases, garantizando privilegios a explotadores.
“Sólo el socialismo es democrático”, decía con firmeza donde estuviese.
Pero tantas derrotas en Venezuela, caída de Allende, disolución de la URRSS, arrinconamiento a Cuba, desplazamientos del poder de partidos comunistas europeos, en fin eso que llamaron absurdamente “fin de la historia”, que obligó a un replanteamiento, condujo a muchos a que todo lo que habían creído como estrategia era un fracaso o mentira, hasta aquello de imperialismo y explotación o simplemente lucha de clases. Marx y otros tantos clásicos, dejaron de tener significado. A aquéllos acusaron de los errores cometidos por otros, hasta por nosotros y acusadores mismos. El hecho que el capital y el capitalismo cambiasen, se mimetizasen, lo que exigía nuevas metodologías para abordarlos, un cambio de actitud de los “revolucionarios” conforme a las leyes de la dialéctica, pensar que si el enemigo se disfraza no indica que haya dejado de existir, lo atribuyeron a la ineficacia de aquellos instrumentos que creían manejar habilidosamente. Todo lo creyeron mentira, se pensaron desnudos y optaron por conciliar con el enemigo. Se arroparon con ellos, plegaron, adoptaron sus poses y discursos.
Ya todo el mundo sabe qué pasó con lo soviético. Es elemental, estrictamente hablando, allá no hubo socialismo y comunismo menos. Lo de comunismo es una palabra que comúnmente se ha asociado al Estado soviético y los partidos que así se llaman. Sociedad comunista nada tiene que ver, también estrictamente hablando, con lo que fue la URRSS y otras sociedades que así llaman. El comunismo es la propuesta más depurada como organización social que el hombre haya creado y tiene su antecedente cierto en las comunidades primitivas. Es, para decirlo de un modo extraño y en parte contradictorio como el título, el reino de la igualdad y hermandad entre humanos. Plantearlo y asumir el debate como si eso indisolublemente está ligado a lo soviético y países donde han gobernado partidos comunistas, “eso que llamaron el socialismo real”, es algo más que insensato. El debate mismo no es nada pertinente.
Por algo, no para perder el tiempo o engañar a nadie, ni ofrecer lo que a la vuelta no está, hablamos del socialismo del siglo XXI.
Por estos enredos, falta de fe, permitir que en nuestras almas esos elementos se incubaran, surgieron retoños de la clase de al lado, del adversario, quien con uno convive en una sociedad capitalista.
Ahora Emiliano, cuyo discurso era y es pura plastilina, trata de amoldar al de sus antiguos adversarios. Es candidato opositor y su consigna dice, “Vota por la democracia contra el comunismo”. Lo menos que uno piensa, recordando su palabra vieja, es que de tanto recular, meterle al “recule de frente”, volverá a la semilla. Ni él mismo podrá reconocerse; ya no lo distingo.
*"Recule de frente": Modismo que significa retroceder con rapidez y firmeza.

VENEZUELA , EN SEGUNDO LUGAR EN AMERICA LATINA EN MATRICULA UNIVERSITARIA

ADELANTOS

Venezuela está llamada a cumplir un gran papel Matrícula universitaria venezolana es la segunda más alta de América Latina Gobierno nacional sigue impulsando proyectos que benefician a la población del Táchira, entre los que destacan vialidad, infraestructura y electricidad Prensa Presidencial (21.09.10) San Cristóbal, estado Táchira La matrícula universitaria venezolana se encuentra en segundo lugar en América Latina y en quinto lugar en el mundo entero, resaltó el presidente Hugo Chávez basándose en informes de la Unesco. Durante un acto de masas realizado en la ciudad de San Cristóbal, en el estado Táchira, el Presidente venezolano dijo que estos adelantos son señales del socialismo que impulsa el Gobierno nacional. “Han salido informes de la Unesco. Venezuela, en América Latina, está en segundo lugar en cuanto a matrícula universitaria, detrás de Cuba; en el mundo entero en quinto lugar. Son señales de socialismo”. El jefe de Estado venezolano expresó: “El Táchira está llamado a cumplir un gran papel, como lo ha cumplido siempre en la historia venezolana”. Adelantos de la Revolución Durante el evento, el ministro del Poder Popular para Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, acompañó al presidente Chávez al evento y aprovechó para informar que el Gobierno nacional sigue impulsando proyectos que benefician a la población del Táchira. Después de realizar un balance de necesidades de esta región andina —a propósito de las decisiones tomadas por el Gobierno regional— el ministro Ramírez destacó las de vialidad, infraestructura y electricidad. “El presidente Chávez aprobó el Plan Padre, un plan de inversión de 69 mil millones de bolívares y eso ha permitido que nuestros alcaldes gestionen 29 proyectos”. También comentó que “en el marco del gabinete territorial, tenemos un plan para asumir dos puentes de acceso a la ciudad de San Cristóbal, que fueron derrumbados por distintas razones, los vamos a reactivar, en la troncal número cinco”. Desde el punto de vista eléctrico, Rafael Ramírez dijo que “el estado (Táchira) tiene una situación de emergencia fundamentalmente derivada del embalse de La Honda, pero hoy día, gracias a los esfuerzos de inauguración de las plantas termoeléctricas, es un problema que hemos solventado”. (FIN/ Rodicely Cárdenas Barillas) REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

martes, septiembre 21, 2010

LA INFINITA HIPOCRESIA DE OCCIDENTE

Reflexiones de Fidel, Fidel Castro Ruz

La infinita hipocresía de Occidente
12 Septiembre 2010 55 Comentarios
Aunque hubo artículos sobre el tema antes y después del 1º de septiembre de 2010, ese día, el diario La Jornada, de México, publicó uno de gran impacto, titulado “El holocausto gitano: ayer y hoy”, que recuerda una historia verdaderamente dramática. Sin añadir ni quitar una sola palabra de la información que ofrece, seleccioné los renglones textuales de su contenido que reflejan hechos realmente conmovedores, de los cuales, Occidente y, sobre todo, su colosal aparato mediático, no dice una palabra.

“En 1496: auge del pensamiento humanista. Los pueblos rom (gitanos) de Alemania, son declarados traidores a los países cristianos, espías a sueldo de los turcos, portadores de la peste, brujos, bandidos y secuestradores de niños.

“1710: siglo de las luces y de la razón. Un edicto ordena que los gitanos adultos de Praga sean ahorcados sin juicio. Los jóvenes y las mujeres son mutilados. En Bohemia, se les corta la oreja izquierda. En Moravia, la oreja derecha.

“1899: clímax de la modernidad y el progreso. La policía de Baviera crea la Sección Especial de asuntos gitanos. En 1929, la sección fue elevada a la categoría de Central Nacional, y trasladada a Munich. En 1937, se instala en Berlín. Cuatro años después, medio millón de gitanos mueren en los campos de concentración de Europa central y del Este.”

“En su tesis de doctorado Eva Justin (asistente del doctor Robert Ritter, de la sección de investigaciones raciales del Ministerio de Salud alemán), afirmaba que la sangre gitana era sobremanera peligrosa para la pureza de la raza alemana. Y un tal doctor Portschy envió un memorándum a Hitler sugiriéndole que se los sometiera a trabajos forzados y a esterilización en masa, porque ponían en peligro la sangre pura del campesinado alemán.

“Calificados de criminales inveterados, los gitanos empezaron a ser detenidos en masa, y a partir de 1938 se los internó en bloques especiales en los campos de Buchenwald, Mauthausen, Gusen, Dautmergen, Natzweiler y Flossenburg.

“En un campo de su propiedad de Ravensbruck, Heinrich Himmler, jefe de la Gestapo (SS), creó un espacio para sacrificar a las mujeres gitanas que eran sometidas a experimentos médicos. Se esterilizó a 120 niñas cíngaras. En el hospital de Dusseldorf-Lierenfeld se esterilizó a gitanas casadas con no gitanos.

“Millares de gitanos más fueron deportados de Bélgica, Holanda y Francia al campo polaco de Auschwitz. En sus Memorias, Rudolf Hoess (comandante de Auschwitz), cuenta que entre los deportados gitanos había viejos casi centenarios, mujeres embarazadas y gran número de niños.

“En el gueto de Lodz (Polonia) [...] ninguno de los 5.000 gitanos sobrevivió.”

“En Yugoslavia, se ejecutaba por igual a gitanos y judíos en el bosque de Jajnice. Los campesinos recuerdan todavía los gritos de los niños gitanos llevados a los lugares de ejecución.”

“En los campos de exterminio, sólo el amor de los gitanos por la música fue a veces un consuelo. En Auschwitz, hambrientos y llenos de piojos, se juntaban para tocar y alentaban a los niños a bailar. Pero también era legendario el coraje de los guerrilleros gitanos que militaban en la resistencia polaca, en la región de Nieswiez.”

La música fue el factor que mantuvo en ellos la unidad que los ayudó a sobrevivir, como en los cristianos, los judíos y los musulmanes lo fue la religión.

La Jornada, en sucesivos artículos desde fines de agosto, refrescó los acontecimientos casi olvidados de lo que ocurrió con los gitanos en Europa, que afectados por el nazismo, fueron olvidados después del juicio de Nuremberg en 1945-1946.

El gobierno alemán de Konrad Adenauer declaró que el exterminio de los gitanos antes de 1943, obedecía a políticas legales de Estado; los afectados ese año no recibieron indemnización alguna. Robert Ritter, experto nazi en el exterminio de los gitanos, fue puesto en libertad; 39 años después, en 1982, cuando la mayoría de los afectados habían muerto, fue que se reconoció su derecho a la indemnización.

Más del 75 por ciento de los gitanos, que se calculan entre 12 y 14 millones, viven en Europa Central y del Este. Sólo en la Yugoslavia socialista de Tito los gitanos fueron reconocidos con los mismos derechos que las minorías croatas, albanesas y macedonias.

El órgano de prensa mexicano califica de “particularmente perversa” la deportación masiva de gitanos a Rumania y Bulgaria, ordenada por el gobierno de Sarkozy -judío de origen húngaro-; son las palabras textuales con que la califica. No se tome como una irreverencia mía.

En Rumania, el número de gitanos se calcula en dos millones de personas.

El Presidente de ese país, Traian Basescu, aliado de Estados Unidos y miembro ilustre de la OTAN, calificó de “gitana asquerosa” a una periodista. Como puede observarse, una persona sumamente delicada, y de cortés lenguaje.

El sitio web Univisión.com, comentó las manifestaciones contra la expulsión de gitanos y “xenofobia” en Francia. Alrededor de “130 manifestaciones debían tener lugar en Francia y frente a embajadas francesas de varios países de la Unión Europea, con el apoyo de decenas de organizaciones de derechos humanos, sindicatos y partidos de izquierda y ecologistas”, informó la agencia noticiosa AFP. El extenso despacho habla de la participación de conocidas personalidades del mundo de la cultura como Jane Birkin y la cineasta Agnes Jaoui, recordando que la primera “formó parte, junto con el ex resistente contra la ocupación nazi de Francia (1940-1944) Stephane Hessel, del grupo que se entrevistó posteriormente con asesores del ministro de Inmigración Eric Besson.

“‘Fue un diálogo de sordos, pero es bueno que haya tenido lugar para mostrarles que gran parte de la población monta en cólera ante esta política nauseabunda’, indicó el portavoz de la Red de Educación sin Fronteras…”

Otras noticias sobre el espinoso tema, llegan de Europa: “El Parlamento Europeo colocó ayer en la picota [pública] a Francia y Nicolas Sarkozy por la repatriación de miles de gitanos rumanos y búlgaros en un tenso debate en el que se calificó de escandalosa y ridícula la actitud de José Manuel Durão Barroso y de la Comisión por su aparente pusilanimidad y por no condenar por ilegales y contrarias a derecho comunitario las decisiones de París”, informa El País.com en un artículo de Ricardo Martínez de Rituerto.

El diario La Jornada publicó en otro de sus artículos, el impresionante dato social de que la mortalidad neonatal de la población gitana es nueve veces mayor a la media europea y la esperanza de vida apenas rebasa los 50 años.

Con anterioridad, el 29 de agosto, había informado que “aunque las críticas no hayan faltado -tanto por parte de las instituciones de la Unión Europea (UE) como por la Iglesia católica, la ONU y el amplio abanico de organizaciones pro migrantes-, Sarkozy insiste en expulsar y deportar cientos de ciudadanos de Bulgaria y Rumania -y por ende ciudadanos europeos- bajo la excusa del supuesto carácter ‘criminal’ de estos ciudadanos”.

“Es difícil de creer que en 2010, -concluye La Jornada- tras el terrible pasado de Europa en el terreno del racismo y la intolerancia, es todavía posible criminalizar a una etnia entera a través de su señalamiento en cuanto problema social.”

“La indiferencia o inclusive el beneplácito frente a las acciones de la policía francesa hoy, italiana ayer, mas

europea en general, deja sin palabras al más optimista de los analistas.”

De repente, mientras escribía esta Reflexión, recordé que Francia es la tercera potencia nuclear del planeta, y que Sarkozy tenía también un maletín con las claves para lanzar una de las más de 300 bombas que posee. ¿Acaso tiene algún sentido moral y ético lanzar un ataque sobre Irán, al que condenan por la supuesta intención de fabricar un arma de este tipo? ¿Dónde está la cordura y la lógica de esa política?

Supongamos que Sarkozy de repente se vuelve loco, como parece ser que está sucediendo. ¿Qué haría en ese caso el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con Sarkozy y su maletín?

¿Qué ocurrirá si la extrema derecha francesa decide obligar a Sarkozy a mantener una política racista en contradicción con las normas de la Comunidad Europea?

¿Podría contestar el Consejo de Seguridad de la ONU esas dos preguntas?

La ausencia de la verdad y la prevalencia de la mentira es la mayor tragedia en nuestra peligrosa era nuclear.



Fidel Castro Ruz

Septiembre 12 de 2010

6 y 57 p.m.

lunes, septiembre 20, 2010

ESCUÀLIDA QUE NO BEBE "LA MALA LECHE" DE CHÀVEZ

Desde Venezuela


ESCUÀLIDA QUE NO BEBE “LA MALA LECHE DE CHÀVEZ”

El carajito que le quitaría Chávez, ya le mudaron los dientes.


ELIGIO DAMAS

El abasto ubicado cerca de mi casa, donde hago algunas compras, se me ha vuelto sorprendente fuente de información sobre el denso y sensato pensamiento escuálido. Con anterioridad he dejado constancia de ello.
Este es el caso de una joven señora que ahora mismo llegó a la puerta del negocio casi junto conmigo. Descendió de un vehículo grande y hermoso; una de esas camionetas que a uno le vendría bien para viajar a visitar amigos y familiares, llevar la banda completa y conservar espacio a lo que hayamos de traer.
Como siempre, por no estar propiamente en mi patio, tener nada que llame la atención y habitual disposición a observar, entré sin que nadie se percatase; ella puso empeño en lo contrario; sus razones le sobran; pese que la llegada de su camioneta fue una razón atrayente, ésta perdió interés cuando la joven dama pudo exhibir su hermosa figura. Aparte de esas condiciones llamativas, desde la entrada comenzó a saludar a todos, hasta usando nombres propios, como si estuviese en campaña. Pero no fue por eso. Sino que a la gente que allí acude, podríamos decir que casi todos, les une la antipatía por el presidente. Tanto que por eso, son “burdas de panas” y compañeros de “infortunio”.
Viven asustados porque Chávez, según ellos, está a punto de quitarles todo. Tanto es así, que hasta comentan como si malo fuese, que éste les quitó la cuota balón y el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El verbo quitar es como un estímulo que exacerba el odio. El abasto, no sólo es el sitio para comprar los alimentos, sino encontrarse, convencerse que aún existen, insuflarse fuerzas, intercambiar noticias generalmente falsas, celebrar que los chamos que les quitaría Chávez volvieron a cumplir años en casa y les mudaron los dientes, quejarse que tendrán que gastarles un realero en útiles escolares, es pues como el muro de los lamentos. Además, un punto informal de contacto, donde se acude a recibir la línea escuálida. Sólo que allí llega lo que a cada quien se le ocurra difundir, por lo que generalmente salen más confusos y enredados. Porque no hay línea coincidente ni conducta racional; la coherencia sólo se da en lo de odiar a Chávez.
Dando vueltas en busca de algunas cosas me encontré de repente al lado de la hermosa joven. Como sucede frecuentemente, ésta dio por hecho que el señor, que a su lado estaba, era un compinche escuálido.
¡Qué vaina, por eso creen, en cada contienda electoral, que están sobrados!
“¡Como siempre!”, dijo la dama en voz alta - para que la escuchásemos yo y los demás – “no hay leche pasteurizada”.
Pensando ingenuamente que no había notado la buena cantidad de litros del producto de dos marcas, una muy reconocida, ahora propiedad del Estado y otra que nunca antes había visto, colocados en el estante refrigerante, caballerescamente intenté corregirla de lo que creí un simple descuido o ligereza.
“Mire, allí hay leche. Completa y descremada”. Dije a la joven, mientras mi dedo índice izquierdo ayudaba a la palabra.
Volteó hacia mi con lentitud, erguida cuanto pudo, me miró de arriba abajo y viceversa; supongo me evaluó, anotó en su “libreta” para luego cerciorarse “quién es ese bicho raro”.
Después de aquel ritual, respondió, ahora no creo se haya dirigido a mí:
“Busco leche descremada; la que consumimos en casa, mi esposo, yo y nuestros niños. Completa nos engorda y hace daño”.
Como es habitual en cumaneses, por liso o metido, pese a que al parecer nada quería conmigo, me atreví a comentarle:
“Bueno señora, hay descremada marca Los Andes”,
De nuevo me miró como quien viese un ser extraño y expresó con evidente enfado:
“Mire señor, la leche que ha mencionado, si no lo sabe, es chavista y ya por eso es mala. Aunque sea descremada, a mi y los míos, si se nos ocurriese tomarla, nos haría daño. Esa de Chávez, para nosotros, no sé para usted, le repito, es mala”,
“Entonces lleve la otra, pero le recuerdo que es completa”, le recomendé “ladilloso”, pero con ánimo de cordializar.
Esta vez, sin mirarme, dijo como para sus adentros:
“Esa leche no la conozco y es completa; no obstante, todavía así pienso llevarla. Pero antes voy a revisarla bien, no vaya ser que también sea bolivariana”.
¡Tanta sensatez me desarmó!

domingo, septiembre 19, 2010

RECTIFICAR ES DE SABIOS

"POR CUANTO: Es deber del Gobierno Revolucionario tomar las medidas que demandan las circunstancias expuestas en los Por Cuantos anteriores y adoptar fórmulas que liquiden definitivamente el poder económico de los intereses privilegiados que conspiran contra el pueblo, procediendo a la nacionalización de las grandes empresas industriales y comerciales que no se han adaptado ni se podrán adaptar jamás a la realidad revolucionaria de nuestra Patria, y a la vez brindar efectivas garantías y a facilitar por distintos medios el normal desenvolvimiento de todas aquellas empresas pequeñas y medias cuyos intereses pueden y deben coincidir con los grandes intereses de la Nación."

cuando se lee detenidamente este Por Cuanto de la Ley 890 de 1960,no podemos evadir a la conclusión de que la misma estaba destinada a la expropiacíón forzosa de LAS GRANDES EMPRESAS,y ello por razones de interés nacional en virtud de actitudes atentatoria al proceso revolucionario de las mismas,PERO SE ASEGURABA LA EXISTENCIA Y DESARROLLO DE LAS PEQUEÑAS EMPRESAS.

Visto así, no podemos decir que la eliminación de la pequeña empresa era una determinación revolucionaria en sí y de por sí.No podemos olvidar que cada medida de la revolución se ha dado circunstancialmente, como respuesta a una situación del momento.
La pequeña empresa y los comercios subsisitieron con las grandes empresas, fabricas,y otras medios de la economía que ya eran dirigidos por la revolución.
Si la expropiación de las grandes empresas constituyó un éxito de la revolución, no así la expropiacíón de, salones, de lustras zapatos, barberias,timbiriches,bares,y otra mil formas de comercio y servicio que eran operados por sus dueños.Estas medidas dieron naciemiento a un burocracia empresarial,con sus administradores, cobradores,y hasta se crearon los mozos de limpieza de los salones, cosas que antes no se hacia sino solo por cuenta del dueño de cada establecimiento.Como es de suponer, esta forma de dirección centralizada y asumida por el gobierno no podía ser rentable de ninguna manera.
Ahora después de medio siglo se ve como una salida viable al estancamiento de la economía cubana, el dar un paso hacia detrás, para volver al principio, con alguna variante.
No olvidemos, que ya antes, se volvió hacia el principio, pero en vez de darse la oportunidad al pequeño empresario cubano, se dió la iniciativa de pequeños comercios de economía mixta con empresarios EXTRANJEROS, y esa forma de comercio semiprivado ha resuelto ciertamente que se adquieran los bienes y servicios que la población necesita.
Asi,no es nada ilógico que se vea por fin la necesidad de dar una vuelta al principio, y restituir el derecho de poseción empresarial al cubano de a pie.falta por ver si los cubanos podran contar con las misma facilidades del los empresarios mixtos que ya estan presente en Cuba.
Al quitarse la libreta de abastecimientos,como se dice,ya el estado no tendrá como tal ningun comercio que dirigir, a no ser la participación al 51 por ciento con el extranjero que se encarga de comercializar,productos de mexico y de otros paises.El pequeño comerciante cubano será la contrapartida de las cadenas de tiendas que suministran viveres e insumos a la población.
El gobierno tiene ante si una tarea muy dificil de abordar ya que tendrá que demostrar que estará dando los pasos corectos en este momento donde ya no hay salida sino la apertura a la participación del ciudadano en la vida económica del país.
Si de verdad habrá una salida al estancamiento del pais.No podemos aspirar a tener un millon de vendedores de cuchillas de afeitar, vendedores de caramelos, o arregladores de colchones y de bastidores de camas.
Esa forma de econmia es la que tenemos en los paises de america latina.
El cubano ha dado pruebas de gran emprendedor.Es laborioso y dedicado a su trabajo.
Recordemos que la pequeña empresa no esta reñida con el socialismo. y rectificar es de sabios.

Rev Leonides Penton Amador